Ventanas de aluminio y normativas energéticas 2024 en Vigo

24 Ene 2026
5 min lectura
Carpintería de Aluminio
Ventanas de aluminio y normativas energéticas 2024 en Vigo
Las nuevas exigencias de eficiencia energética están cambiando la carpintería de aluminio en 2024. Te contamos qué normas afectan a ventanas y cerramientos en Vigo, cómo elegir perfiles con mejor aislamiento y qué soluciones (RPT, vidrios y sellados) ayudan a cumplir sin disparar el presupuesto.

Qué cambia en 2024 (y por qué en Vigo se nota el doble)

En 2024 el tema de las normativas energéticas viene más “a pie de calle” que nunca, y en Vigo se nota porque aquí el combo de humedad + viento + días frescos te pone a prueba cualquier ventana. ¿Te suena eso de tener la calefacción encendida y, aun así, notar “corriente” cerca del marco? Pues muchas veces no es imaginación: es una ventana antigua o mal sellada que deja escapar el calor y mete aire frío. La normativa empuja a que los cerramientos sean más eficientes, y eso se traduce en cosas muy concretas: mejor aislamiento, menos fugas y más control del consumo. En la práctica, si vas a reformar o a cambiar ventanas, te interesará que la perfilería tenga rotura de puente térmico y que el conjunto esté bien montado (porque una ventana buena, mal instalada, se convierte en una ventana regular). Y ojo: en Vigo, con tanta lluvia, también cuenta mucho el ajuste de hojas y la estanqueidad; si no, acabas con condensación en el interior y ese moho en la esquina que aparece cada invierno. No es teoría: es confort diario y menos sustos en la factura.

Lo que debes mirar en una ventana de aluminio para ir tranquilo

Si estás pensando en cambiar tus ventanas, no te líes con catálogos: hay tres cosas que, en Vigo, marcan la diferencia y encajan con lo que se está pidiendo en eficiencia. Primero, el vidrio: un doble acristalamiento “normalito” mejora, sí, pero si vienes de ventana vieja, notarás un salto real con doble vidrio con bajo emisivo (y si tu calle es ruidosa, puedes jugar con espesores para ganar acústica a la vez). Segundo, la carpintería: el aluminio actual, bien hecho, no tiene nada que ver con el de hace 20 años; la clave es la rotura de puente térmico, porque ahí se corta el frío que antes se colaba por el perfil. Tercero, el sellado y la instalación: en pisos de Coia o en casas por la zona de Teis, he visto ventanas buenas arruinadas por una espuma mal protegida o por remates pobres; a los seis meses, filtraciones y condensación. Pide que te expliquen cómo van a sellar el perímetro y cómo rematan el encuentro con la fachada: eso vale más que cualquier “extra” bonito.

Ejemplo real: la típica casa viguesa con condensación (y cómo se corrige)

Te pongo una escena muy real: vivienda en Vigo, dormitorio orientado a la ría, ventana corredera antigua. En invierno, por la mañana, cristal mojado, marco frío al tacto y una mancha negra apareciendo en la esquina de la pared. La persona piensa: “será que ventilo poco”. Y sí, ventilar ayuda, pero el problema de fondo suele ser que el conjunto no aísla y el punto frío se forma justo donde no debería. Con una carpintería de aluminio moderna, bien ajustada, y vidrio adecuado, reduces ese “efecto nevera”. Además, si cambias de corredera vieja a un sistema con mejor cierre perimetral, la diferencia de estanqueidad es brutal: menos aire entrando, menos humedad condensando y más sensación de temperatura estable. Ahora bien, no todo es cambiar la ventana y listo: si no se corrigen puentes térmicos en el contorno o se deja un sellado pobre, la condensación puede seguir, solo que “se muda” a otro sitio. Instalación cuidada, ajuste y herrajes y un vidrio pensado para tu caso. Eso es lo que te alinea con las exigencias energéticas de 2024 y, sobre todo, con tu día a día.

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