Puertas de aluminio con RPT en Madrid: normas 2024

09 Ene 2026
5 min lectura
Carpintería de Aluminio
Puertas de aluminio con RPT en Madrid: normas 2024
Conoce las novedades 2024-2025 en puertas de aluminio con rotura de puente térmico en Madrid: cambios en normativas energéticas, mejoras en perfiles y herrajes, y tendencias de diseño minimalista. Te contamos qué pedir para ganar aislamiento, seguridad y eficiencia sin complicaciones.

Qué ha cambiado en 2024 en Madrid cuando hablas de puertas de aluminio con RPT

Si estás pensando en poner una puerta de aluminio con RPT en Madrid, en 2024 la conversación ya no va solo de “que cierre bien” o “que sea bonita”. Ahora el foco está en cumplir con lo que marca el marco normativo de eficiencia y seguridad que se aplica en obra nueva y también en muchas reformas: el CTE (Código Técnico de la Edificación), sobre todo el DB-HE (Ahorro de energía) y el DB-SI (seguridad en caso de incendio), además de lo que te puedan pedir en tu licencia o en la comunidad. ¿Por qué importa? Porque Madrid tiene inviernos fríos y veranos duros, y una puerta sin RPT se nota: el marco “suda”, entra sensación de pared fría y acabas tirando de calefacción/AC más de la cuenta. La RPT (rotura de puente térmico) no es un extra “premium”: es la diferencia entre un perfil que transmite el frío/calor y otro que corta esa transmisión. Ejemplo real: puerta de acceso a patio interior en un piso antiguo del centro; con perfiles viejos, la condensación alrededor del marco en enero es típica. Con RPT bien montada (y burletes decentes), esa humedad baja muchísimo y también el ruido de la calle.

Lo que te van a mirar: marcado CE, prestaciones y el “papelito” que luego salva la reforma

Te cuento lo que pasa mucho: compras la puerta, te la instalan, y cuando llega el momento de justificar la reforma (o te lo pide el administrador, o el técnico), faltan documentos. En 2024, lo normal es que te exijan que la carpintería venga con marcado CE y su Declaración de Prestaciones (DoP), donde aparecen cosas que parecen aburridas, pero te interesan: permeabilidad al aire, estanqueidad al agua, resistencia al viento, y en algunos casos aislamiento acústico y transmitancia. Si vives en una avenida con tráfico, el dato de acústica te cambia la vida más que el color del lacado. Y ojo con la instalación: por muy buena que sea la puerta, si la sellan mal (espuma sin cinta estanca, o sin remates), se cuela aire y se pierde el efecto RPT. La clave práctica: pide por escrito “modelo exacto + ficha técnica + DoP” antes de pagar. Así, si luego hay una inspección o necesitas justificar mejoras energéticas, no dependes de “me dijeron que era buena”.

Casos típicos en Madrid: comunidad, rehabilitación y el error de mezclar RPT con herrajes flojos

Casos típicos en Madrid: comunidad, rehabilitación y el error de mezclar RPT con herrajes flojos

En Madrid se ve mucho en 2024: rehabilitación de edificios, cambios de puertas de acceso a terrazas, patios o locales, y comunidades que se ponen estrictas con estética y seguridad. Aquí el consejo de amigo: antes de elegir, mira si la comunidad te limita color, tipo de apertura o incluso si puede ser corredera. Porque te puedes comer un “no” aunque técnicamente sea perfecta. Luego está el segundo clásico: gente que invierte en perfil con RPT y vidrio bueno, pero monta un sistema de cierre justito. Resultado: la puerta se descuelga, roza, no presiona juntas… y adiós estanqueidad. En una puerta de calle o de salida a terraza, el herrajes y puntos de cierre son tan importantes como el perfil. Y si hablamos de seguridad, mejor multipunto y cilindro decente (y si puedes, escudo), porque en barrios con más tránsito eso se nota. La situación real: puerta bonita, pero con holgura en el marco; entra aire en otoño, vibra con viento y te despiertas con el “clac”. Con un ajuste correcto y cierres sólidos, no solo ahorras energía: ganas confort diario, que es lo que de verdad buscas.

¿Necesitas asesoramiento profesional?

Nuestro equipo de expertos está listo para ayudarte con tu proyecto de carpintería de aluminio.