Persianas de aluminio en Alicante: compra y cuidados

01 Ene 2026
5 min lectura
Carpintería de Aluminio
Persianas de aluminio en Alicante: compra y cuidados
Aprende a elegir persianas de aluminio para tu casa en Alicante: lama térmica vs. estándar, aislamiento, ruido y seguridad. Incluye checklist de compra, comparativa rápida de sistemas (manual y motorizado), trucos de limpieza sin rayar y FAQs sobre averías, cintas y lamas.

Qué mirar antes de comprar (sin volverte loco)

Comprar persianas de aluminio en Alicante parece fácil hasta que te sueltan cuatro opciones y te quedas igual. Yo lo reduciría a tres cosas: si la quieres térmica (con espuma) o hueca, el tipo de recogida (cinta o motor) y cómo de expuesta está tu ventana al sol y al viento. Si vives en un piso que pega fuerte el sol por la tarde, la térmica se nota: baja el calor que entra y también amortigua un poco el ruido de la calle. En cambio, si es una ventana interior o de patio, igual no te compensa pagar de más. Y ojo con las medidas: si tu cajón de persiana es antiguo, puede que no admita lamas más “gorditas” sin rozar; ahí es donde luego vienen los atascos. Pide que te confirmen compatibilidad con el cajón y el eje, no solo el ancho y el alto. ¿Ejemplo real? Un vecino en Elche cambió solo la persiana y dejó la polea vieja: a los dos meses, cinta deshilachada y otra vez a llamar al técnico.

Cinta o motor: lo que te cambia el día a día

La gran decisión suele ser esa: ¿tiro de cinta o me paso a motor? Si la usas dos veces al día y la ventana no es enorme, la cinta te apaña. Pero si tienes ventanales grandes (de esos que dan al balcón) o alguien en casa tiene el hombro fastidiado, el motor es comodidad pura. Ahora, tampoco te lo pintes como magia: si el instalador no ajusta bien los topes o la persiana va dura por guías sucias, el motor sufre y te dura menos. Un detalle práctico: en zonas con humedad cerca de la costa, revisa que las guías y el eje estén decentes; el salitre no perdona. Y si vas a motor, pregunta por la opción con maniobra de emergencia (por si se va la luz). Que sí, pasa poco, pero el día que pasa te acuerdas. ¿Tienes niños? Un plus real del motor es que te quitas la cinta colgando, que acaba siendo “juguete” y termina dada de sí.

Cuidados fáciles para que no se atasquen ni hagan ruido

Cuidados fáciles para que no se atasquen ni hagan ruido

El mantenimiento de una persiana de aluminio es más de “cinco minutos bien hechos” que de grandes inventos. Cada cierto tiempo (sobre todo después de episodios de viento con polvo), baja la persiana a medias y pasa un paño húmedo por lamas y guías; si hay arena, la guía se convierte en lija y luego vienen los chirridos. Evita echar aceite tipo 3 en 1 a lo loco: atrae suciedad y al final va peor. Mejor un lubricante seco de silicona en spray, poquita cantidad y solo en las guías (y con un cartón detrás para no manchar pared). Si notas que al subir se queda “mordida” en un lado, no la fuerces: normalmente es una lama ligeramente doblada o una guía desalineada. Ahí, parar a tiempo te ahorra romper la cinta o quemar el motor. Ejemplo típico: en una vivienda en Alicante centro, la persiana empezó a sonar “clac-clac” cada mañana; era una lama suelta que iba golpeando el cajón. Se ajustó en 10 minutos, pero si lo dejas, acabas con el cajón marcado y la persiana cogiendo holgura.

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